Ty Segall lo rompe todo en Biarritz

Juan G. Andrés (@foteropanico)

Quien ha visto una vez a Ty Segall repite siempre, sabedor de que en directo no tiene rival. Por eso, en Biarritz parecían mayoría los espectadores guipuzcoanos y navarros, entre quienes figuraban músicos egregios y muchos que ya vieron al estadounidense en Gazteszena (2012) e Intxaurrondo (2014). Si aquellos fueron, como se dice en el argot, bolazos –especialmente el primero, quizá por el factor sorpresa–, lo del martes en el Atabal fue supremo. Y no por Segall y su acongojante banda, que sonaron arrolladores y abrasivos como de costumbre, sino por el público: la chavalada de Iparralde marcó la envidiable diferencia y dejó a la altura del betún a las hermanitas de la caridad que solemos frecuentar los conciertos de Donostia.

El sonido desmesurado, las toneladas de fuzz y distorsión, el rock sucio y garajero, las melodías incandescentes y las jams psicodélicas hallaron una respuesta proporcional e igualmente salvaje en el engorilado respetable. A los pocos minutos ya había peña esperando su turno para saltar desde lo alto del escenario: chicos, chicas e incluso un niño –atentos al segundo 30 del vídeo– se dejaron transportar en volandas por toda la sala mientras las primeras filas, un lodazal en toda regla, albergaban un pogo infinito cuya fuerza centrífuga mandó al carajo a más de uno. El rubiales californiano, que el lunes estuvo pillando olas en Biarritz, se despachó a gusto con un tsunami de canciones que a menudo resultaron irreconocibles porque muchas las abordó con un furor inusitado y como si fueran versiones.

“¡Lo hemos roto todo!”, bramó el indómito Segall tras cargarse la enésima cuerda de su guitarra –antes ya habían sufrido los daños colaterales de su ira sonora los parches de la batería y el pedal del bajo de Mikal Cronin–. También hubo alguna cabeza rota e incluso ensangrentada, y a buen seguro, los traumatólogos labortanos tendrán que meter horas extra tras una noche loca en la que el rock and roll volvió a ser inesperado y peligroso para artistas y espectadores, no sólo en lo emocional sino también en lo físico.

TY SEGALL
Lugar: Atabal (Biarritz). Fecha: 29/VIII/2017. Intérpretes: Ty Segall (voz, guitarra y batería en un tema), Mikal Cronin (bajo), Emmett Kelly (guitarra), Chales Moothart (batería) y Ben Boye (teclados). Aforo: Completo.

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