Refugio en la tormenta

Juan G. Andrés (@foteropanico)

Tensas e intensas, las últimas semanas han pasado ante mis ojos como un convulso torbellino de emociones encontradas. Entre muchas otras cosas, he preparado Zuzenean, mi primera exposición de fotos de conciertos, y he participado en las negociaciones que pretendían paliar los efectos de un brutal ERE de extinción que se ha llevado por delante a 16 trabajadores de Noticias de Gipuzkoa, el periódico en el que trabajo desde noviembre de 2005. He comprobado, sin demasiada sorpresa, que sus despidos no han tenido que ver en absoluto con su falta de profesionalidad, sino más bien con otros criterios que la empresa ha utilizado para zafarse mezquinamente del personal menos dócil. Poca inteligencia y ambición demuestra un periódico que dice estar en crisis y opta por prescindir de algunas de las firmas más brillantes del periodismo guipuzcoano…

Estos días han servido para volverme a confirmar por qué quiero y admiro tanto a varias personas, en lo profesional y en lo humano, y también para sentir una amarga decepción ante algunas actitudes tibias cuando no cobardes. He sido insultado y he insultado (no necesariamente en ese orden), y he sabido que algunos acostumbran a descalificarnos llamándonos «los indios», sin saber, claro, que a muchos «los vaqueros» siempre nos parecieron los malos de la película. He asistido a reuniones perjudiciales para la salud y a asambleas en las que todos hemos salido perfectamente retratados, ya sea por nuestras palabras o por nuestros silencios. También he participado en la confección de pancartas que no llegamos a mostrar porque la huelga de cuatro días que habíamos planteado fue desconvocada, he cerrado mi antiguo blog (El Humilde Fotero del Pánico) y he abierto esta nueva web.

La exposición me ha llevado a salir entrevistado en prensa escrita, radio y televisión, casi siempre con gesto triste, según el comentario de varios allegados. Realmente, el momento de la inauguración fue agridulce como pocos porque solo un par de horas antes, la empresa comunicaba los despidos y asistí al terrible momento en que los compañeros vaciaban sus cajones para llevarse en bolsas de basura negras siete años de recuerdos (algunos, quienes ya se imaginaban en el punto de mira, habían hecho las maletas días antes). Tan nervioso y preocupado estaba que el guión del discurso ante el centenar largo de personas que se acercaron a ver las fotos a Gazteszena saltó por los aires: incluso olvidé dar las gracias a quienes tanto me han ayudado a preparar la muestra (Cris, Javi, Ricardo, Asier, Oier, Beñat, mis dos familias…) y en su lugar, pronuncié unas torpes palabras que no recuerdo bien pero que quisieron ser un homenaje a mis compañeros despedidos. Solo a ellos, pues eran quienes en aquel momento ocupaban todo mi pensamiento.

La inauguración estuvo impregnada de un aire de tristeza y melancolía, sí, pero tuvo un reverso profundamente feliz: mis compañeros y yo sentimos muy cercano el calor de toda la gente que fue a ver la exposición y quiso solidarizarse con nosotros. Ese momento jamás podrán arrebatárnoslo. Ni siquiera aquellos que, como decía el amigo Alberto Moyano, «se afanan en depositar su inagotable muestrario de heces por todas partes». Durante un par de horas, el centro cultural de Egia se convirtió en el más confortable de los espacios. Lou Topet & The 31st Crew pusieron la increíble banda sonora y los asistentes aportaron los abrazos y las palabras de ánimo. Fue como aquello tan bonito que evocaba la canción de Dylan, Shelter From the Storm: un refugio en la tormenta. Esto es, en cierta medida, lo que pretende ser este blog: un albergue para guarecerse de la lluvia al abrigo de fotografías, música y cine. Este primer post está dedicado a los 16, compañeros y amigos que, por supuesto, no han dicho aún su última palabra. Pronto tendremos noticias de ellos. Seguro. ¡Un afectuoso abrazo!

 

 

26 Comments on “Refugio en la tormenta

  1.  by  ana belén

    quiero pensar, como tú escribes… me gusta¡¡

  2.  by  Sebastián González

    A pesar de esas «emociones encontradas» todo fue bonito y entrañable; como lo es la entrada de esta nueva web.

    •  by  juangoan

      Vale, Jose. Todos somos ñus, pero hay unos ñus mejores que otros… XD ¡Salud! Nos vemos pronto (espero)…

  3.  by  Eric

    Enhorabuena por el blog, por la exposición y por pelear por tus compañeros, vaqueros e indios. Me hubiera gustado estar con vosotros en ese refugio en la tormenta. Leyendo tantas miserias, me viene a la cabeza otra enorme canción de Dylan, en especial un verso: «It’s not dark yet, but it’s getting there». Que la noche no siga cayendo. Un abrazo.

  4.  by  Eric

    Enhorabuena por el blog, por la exposición y por pelear por tus compañeros. Me hubiera gustado estar con vosotros en ese refugio en la tormenta. Leyendo tantas miserias, me viene a la cabeza otra enorme canción de Dylan, en especial un verso: «It’s not dark yet, but it’s getting there». Que la noche no siga cayendo. Un abrazo.

    •  by  juangoan

      Aupa, Eric!
      Se echa mucho de menos tu presencia en esta redacción. Alguien que recomienda unos versos de Dylan merece todo nuestro cariño… XD

  5.  by  Junki

    Aupa hi!! mila esker zuri. Con la antena puesta

    •  by  juangoan

      ¡Sigan conectados, amigos sanpredrotarras!

  6.  by  Ricardo Aldarondo

    Esto empieza bien, con caña y emociones! Muy bonita la crónica desde dentro de todo lo que pasó en esa inauguración que, efectivamente, fue tan especial y contradictoria. Pero, ¿ya no eres El Humilde Fotero del Pánico?

    •  by  juangoan

      ¿Alguien ha dicho lo contrario, querido Ricardo?
      Sigo siendo el Humilde Fotero del Pánico y, si hiciera falta, seré el hombre de los mil caretos. ¡Viva Lon Chaney, joder!
      XD
      ¡Mil abrazos!

  7. Pingback: Refugio en la tormenta : Juan G. Andrés | MECASOENSORIA

  8.  by  Nagore

    Una entrada emocionante Juan. Zorionak por tus nuevos proyectos, ojalá entre la maternidad y los líos laborales saque un hueco para ver las fotos. Una lástima que los nubarrones te empañen este momento. Seguro que tus compañeros han agradecido compartir ese refugio.

    •  by  juangoan

      ¡Estás invitada, por supuesto!
      Puedes ir con tu criatura, a ver si le gustan las fotos…
      Los niños y los borrachos nunca mienten; el otro día los segundos alabaron la calidad artística de las imágenes… Es broma…
      Muxu bat, Nagore!

  9.  by  Yoli

    Hola Juan. Me ha encantado. Sigue así.
    Me hubiera gustado ir….un muxu

    •  by  juangoan

      Pasa sin llamar y cuando quieras, Ander!
      Abrazo!

  10.  by  Manolo Iglesias

    Sí, Juan.Era evidente que tus sentimientos de tristeza y alegría asomaban en la inauguración de la Exposición.Sin embargo, en el ambiente afloraba, más que otra cosa, tu obra y tu gran personalidad: allí se encontraban personas que no despiden sino que abrazan a sus amigos y comparten sentimientos muy similares.No ví gente triste y sí escuché, entre los entendidos, alabanzas a la obra realizada.
    Dentro de mi ignorancia,artística vaticino un futuro prometedor. ¿no es cierto, Cris?.

    Un besazo a todos.

  11. Pingback: Foteropanico agazapado: el 'cómo lo hizo' de la exposición de Juan G. Andrés | Mon Oncle

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